Helí Ramírez Gómez

Helí Ramírez Gómez dejó muchos retratos sobre el barrio El Pedregal en algunas publicaciones locales en las décadas de los años 70 y 80. Helí o Elí, quién aparece en varias fuentes de ambas maneras, al igual que sus juegos con las estructuras, las escrituras y las letras, como en una actitud lúdica de continua deconstrucción, permitió con su poesía leer apartes del proceso de levantamiento, urbanización y fundación de un barrio popular como El Pedregal. A continuación, dos de sus poemas más explícitos y que permite ver desde la mirada de la poesía esas cotidianidades.

Por aquí

Por aquí

no tenemos carro de basura

ni árboles en las esquinas

ni lámparas en la frente de las casas

no hay nomenclatura

no hay agua

la sed hace de las suyas

cuando recibe un beso

porque

por aquí

nos reunimos en las esquinas

fumamos mariguana

canción traje obscuro

niño sin cabeza

disparo en la esquina baja como un cohete

se detiene la respiración cuando

se carcajea la noche desnudándose

cuando

amanece trastabilla el corazón.

Helí Ramírez Gómez, “La ausencia del descanso”, en Helí Ramírez, En la parte alta abajo (Medellín: Universidad de Antioquia, 1975)

En la cancha

Vamos llegando a la cancha

Las galladas y varras de cada equipo a los lados de la cancha

Clásico entre las dos galladas

Ambas galladas se disparan palabras

Ven el partido hasta cuchos cuchas y peladas

Mientras nos desvestimos para ponernos el uniforme

los pelados en la cancha tinequean

El zardino se pone la pantaloneta y el negro se le acerca

y le soba el culo diciendo:

—“Qué vola tienes muchacho

para chuzarla…” —

el zardino se ríe y mira al negro

Con razón dicen que sos marica —pienso—

El arquero del pedregal está ya ubicado entre los tres palos

tiene un buzo grueso color morado y cuello tortuga

se lo dieron a la cucha de él

que camella lavando y aplanchando

en la casa de un rico en el poblado

Algunos le patean tiros suaves

como para que se luzcan volando…

Milin con una peinillita roja

le tira puñaladas al zarco

esquivando esquivando sin dejarse tocar.

… El balón está piedrita piedrita…

Juego hoy de puntero derecho y sólo pienso

en hacer goles y sacar gente de la ropa y dar leña

si me dan.


Helí Ramírez Gómez, En la parte alta abajo, revista Aquarimántima (Medellín: Hombre Nuevo, 1979).